Llegó ese instante del año en el que nuestro mundo ya completó su vuelta cerca del Sol y, mientras nos acercamos en el final del 2018, observamos hacia adelante y pensamos en las opciones para el 2019. Además, ya nos encontramos cerca de la siguiente década de originalidad que nos va a llevar hacia el 2030, instante en el que, predecimos que se materializará la próxima era de asociaciones entre humanos y máquinas, que nos sumergirá en la vida y el trabajo capaces y una economía sin conflictos.

El último año, hicimos algunas conjeturas audaces, algunas de las cuales han comenzado a materializarse un antes que el resto. Todavía hay bastante que llevar a cabo para el avance de las tecnologías de IA (inteligencia artificial) y estudio automático, y los sistemas autónomos siguen tomando forma mientras las organizaciones edifican la columna vertebral que los asegurará.

Entonces, ¿qué nos deparará el 2019? Primordiales conjeturas para 2019 mientras nos adentramos en el ecosistema digital impulsado por datos.

Estaremos más metidos que jamás en el trabajo y en la vida

Los ayudantes virtuales siguen dominando la tecnología para clientes (las tecnologías del lugar de vida, los “artefactos” y los coches conectados inteligentemente), la cual aprende sus opciones y da contenido e información de forma proactiva según las relaciones anteriores. Vamos a ser presentes de la fusión entre esta IA (inteligencia artificial) y la verdad virtual, y aumentada en el lugar de vida para hacer vivencias realmente envolventes, como un ayudante de cocina virtual que ayude a improvisar una comida simple para la familia. Además, vamos a estar más conectados con nuestra salud personal, con inclusive más gadgets de rastreo del confort que tienen la posibilidad de atrapar más información acerca de el cuerpo, como la variabilidad del ritmo cardiaco, los patrones de sueño y otros datos, que se tienen la posibilidad de comunicar de forma sencilla con suministradores de servicios de salud para una mejor atención.

El intelecto inmersiva además nos va a seguir al trabajo. Nuestras PCs y los gadgets que usamos día tras días, continuarán aprendiendo de nuestros hábitos y se comenzarán de forma proactiva con las apps y los servicios correctos en el instante oportuno. Los adelantos en el procesamiento del lenguaje natural y las tecnologías de voz crearán un diálogo más productivo con las máquinas, en tanto que la automatización y la robótica van a dar lugar a una colaboración eficaz y dinámica con la tecnología para lograr llevar a cabo una más grande proporción de tareas. De igual modo, con la construcción de vivencias inmersivas y las apps de situación virtual y aumentada, la gente van a tener ingreso a los datos que necesiten para trabajar cualquier ocasión y lugar.

Las organizaciones estuvieron juntando Big Data a lo largo de años. De hecho, se cree que, para el año 2020, el volumen de datos alcanzará los 44 trillones de gigabytes (44 zettabytes). Son bastantes datos. Próximamente, por fin los van a poner a trabajar, mientras la transformación digital tome forma.

Además, con el valor cada vez más grande que se obtendrá de estos datos, por medio de la información servible que apoyará creaciones y procesos del negocio más efectivos, se originarán más inversiones provenientes del área tecnológico. Surgirán compañias novedosas para combatir los superiores retos que hacen situación el intelecto artificial: gestión de datos y analítica que permitan crear información básicamente desde algún parte, y resoluciones de data compliance para conseguir una forma más capaz y segura de sugerir resultados extraordinarios.

El 5G nos va a hacer vivir al límite

La llegada al mercado de los primeros gadgets 5G está sosprechada para algún instante del año que viene, con la muy solicitada red de más reciente generación que asegura cambiar completamente la verdad de los datos en relación a agilidad y disponibilidad. Las redes de ancho de banda de alta y baja latencia significan más sistemas, coches y artefactos conectados, y una cantidad sin limites de IA (inteligencia artificial), estudio automático y procesamiento de más reciente originalidad, debido a que ahí es donde se generarán todos los datos.

No va a pasar un largo tiempo antes de que comencemos a conocer microconcentradores en nuestras calles (pequeños centros de datos, por llamarlos de algún modo), que además van a dar lugar a novedosas oportunidades “inteligentes” de exámen en el mismo instante en la esquina de su calle. Las localidades y los pueblos van a estar más conectados que jamás, lo que preparará el lote para las localidades capaces y la infraestructura digital, que predecimos que prosperarán en el 2030. Esto va a cambiar las reglas del juego para sectores como el de servicios de salud o de construcción, donde los datos y la información que se desarrollan en el campo tienen la posibilidad de procesarse y analizarse de manera rápida en el mismo instante (en vez de tener que ir y volver de una nube) y, después, compartirse de forma instantánea con quienes los necesiten.

Los pronósticos de datos anunciarán más nubes

El último año, predijimos la llegada de la meganube: una diversidad de nubes que conforman un fuerte modelo operativo central, debido a que las tácticas de TI necesitan nubes tanto privadas como públicas. Hasta el día de hoy, esto ha resultado cierto. El enfrentamiento de la nube pública frente a la privada continuará desapareciendo, mientras las organizaciones se den cuenta de que requieren gestionar de manera eficaz todos los diversos tipos de datos que procesarán. Una encuesta reciente de IDC dijo que más del 80% de los encuestados está volviendo a ubicar los datos en nubes privadas in house o on premise, y podemos aguardar que esta inclinación continúe, inclusive con proyecciones que indican el desarrollo de la nube pública.

Los ámbitos de numerosas nubes impulsarán el desempeño pleno del procesamiento del estudio automático, la automatización y la IA (inteligencia artificial), debido a que estos brindan a las organizaciones la aptitud de gestionar, mover y procesar datos donde y cuando sea primordial. De hecho, observaremos la aparición de más nubes mientras los datos estén cada vez más organizados, en ámbitos de coches autónomos o en fábricas capaces, en apps nativas de la nube, en centros protegidos en las instalaciones para agradar un sinfín de nuevos estándares de intimidad y cumplimiento y, desde luego, en la nube pública para una diversidad de apps y servicios que usamos día tras días.

La generación millenial va a tener que llevar a cabo lugar a la generación Z, que ingresará al mercado de trabajo

La generación millenial tendrá que llevar a cabo lugar para la próxima generación, debido a que la generación Z (los nacidos luego de 1995) irrumpirá en el mercado de trabajo el año que viene, lo que creará una fuerza laboral cada vez más diversa que abarcará cinco generaciones. Esto creará una extensa selección de vivencias en la vida y la tecnología. El 98% de la generación Z va a existir usado la tecnología como parte de su educación formal; varios ya entienden los conceptos básicos de la codificación del programa y esperan que solo la tecnología más avanzada forme parte de su vivencia laboral.

La generación Z provocará una exclusiva evolución en la originalidad tecnológica para el sitio de trabajo y creará más chances para los entendimientos tecnológicos y el estudio in situ de novedosas capacidades con generaciones anteriores de trabajadores. La verdad virtual y la RA van a ser cada vez frecuentes y cerrarán la brecha de capacidades en una fuerza laboral que envejece y, simultáneamente, le van a dar a la generación Z la agilidad y la eficacia que necesitan.

Creación de guardianes de datos

Con el surgimiento de los datos como el activo más apreciado de una organización, su seguridad y custodia continuarán siendo la prioridad más relevante. En una carrera para asegurar que todos los puntos de ingreso se queden seguros, las organizaciones destinarán más dinero a las inversiones en seguridad, asi sea por medio de una criptografía más sólida en el ingreso del endpoint o una ciberseguridad capaz que abarque el centro de datos distribuido en el edge y la nube. Observaremos que la IA (inteligencia artificial) y el estudio automático desempeñarán un papel cada vez de mayor relevencia para asegurar de forma proactiva los datos más atractivos para agredir o quitar, y van a ser lo bastante capaces como para frustrar el ingreso antes de que los humanos se den cuenta de que los datos estaban bajo asedio.

El objetivo de los puntos débiles y los residuos: las cadenas de suministro van a ser más sólidas, más capaces y más ecológicas

Las organizaciones, convencidas de las muchas virtudes de gestionar un negocio sustentable, comenzarán a apresurar las formas de crear modelos de negocio que eliminen los residuos por medio de la originalidad en las prácticas de reciclaje.

Observaremos adelantos en el rastreo de la cadena de suministro, por medio de el exámen detallado y el aprovechamiento de las tecnologías para detectar oportunidades concretas que permitan continuar un mejor rumbo. Posiblemente el blockchain contribuya para asegurar la seguridad y la seguridad en el abastecimiento, al tiempo que va a proteger la información y los datos sobre los bienes y servicios a lo largo de el desarrollo.

Jamás hubo una mejor etapa para la tecnología, con el avance a toda máquina de las creaciones en el 5G, la IA (inteligencia artificial) y el estudio automático, la nube y el blockchain. Aseguro que vamos a hacer un enorme uso de esos 44 zettabytes de datos en 2020. Liberaremos la capacidad de los datos en formas que jamás antes hemos soñado y transformaremos los negocios y la vida de día tras días. Abróchense los cinturones: nos encontramos yendo a toda agilidad hacia la era de los datos, y el 2019 va a ser un año increíble.